IDEAS

La relación entre el líder y sus seguidores

Una mirada a las diferencias entre un gerente y un líder y a la importancia de promover nuevos liderazgos.

Por Yaroslav Delgado*


El líder tiene seguidores mientras que el gerente tiene subordinados y, en la mayoría de los casos, el líder prepara el éxito del futuro mientras que el gerente  se concentra en los resultados del hoy.

Con el ánimo propio de investigar frente a los comportamientos de las personas que están destinadas a hacer algo para mejorar las condiciones de vida actuales en nuestro territorio, en este documento planteo estudiar la relación del líder con sus seguidores y como esta puede convertirse en un comportamiento vital para lograr alcanzar un objetivo común. Así mismo y después de haber estudiado la caracterización del líder y cómo este puede construir relaciones robustas con sus seguidores, se planteará el empoderamiento de los liderazgos y cómo darle fuerza al sector del emprendimiento como medida para generar oportunidades de crecimiento y ofrecer solución a los problemas que hoy en día enfrentamos.

En este sentido propongo caracterizar las destrezas de un líder como una persona que ha sabido desarrollar habilidades blandas como saber escuchar, comunicarse, retroalimentarse, y tener siempre un plan encaminado a un objetivo claro y común, previamente establecido y efectivamente comunicado a su grupo de trabajo. Además esta persona deberá desarrollar  el sentido de agradecimiento y gratitud por las personas que le sirven y a su vez, deberá ser una persona capaz de representar a su grupo cuando se consiguen éxitos al igual que cuando los resultados no son los esperados.

En primera instancia, para resaltar la labor del líder es oportuno resaltar la diferencia que existe entre el líder y un gerente. En este caso y como primera diferencia resalto el hecho de que la esencia del líder estará enfocada a la adaptación al cambio mientras que el gerente estará siempre buscando estabilidad. De igual forma, una diferencia sustancial entre los dos perfiles, es que el líder tiene seguidores mientras que el gerente tiene subordinados y, en la mayoría de los casos, el líder prepara el éxito del futuro mientras que el gerente  se concentra en los resultados del hoy. En suma los líderes descargan la responsabilidad bajo los niveles de confianza y el gerente descarga la responsabilidad en los controles a los procesos, entendiendo que el líder ejerce su poder mediante el carisma personal y el gerente lo hace mediante la autoridad propia de su cargo.

En segunda instancia, y con la intención de seguir aclarando la caracterización del perfil del líder, me atrevo a asegurar que si una organización quiere alcanzar el éxito en sus objetivos, indiscutiblemente el líder deberá rodearse de los mejores profesionales en cada campo, como también construir un ambiente laboral propicio que incentive a la eficiencia, enmarcado bajo una cultura de aprendizaje constante. Aparte de lo anterior, al líder le corresponderá establecer y comunicar con claridad su plan estratégico, el cual deberá ser medible en términos de tiempo y calidad, pero sobre todo debe socializar las consecuencias tanto positivas como negativas de la ejecución del mismo.

Como última parte de esta caracterización del líder, cabe resaltar que en este proceso el líder debe tener la habilidad de saber identificar las cualidades de los integrantes para así delegar responsabilidades teniendo la plena confianza que dentro de esa delegación el encargado será capaz de tomar las decisiones correctas y podrá tener capacidad de escoger como también de hacerse responsable de las consecuencias que ello implica. En consecuencia y después de tener un panorama más claro de las funciones y particularidades del líder, entro a la segunda parte de este documento haciendo énfasis en la relación del líder y sus seguidores, con el fin de aclarar unos parámetros generales para identificar las causas principales que incentivan a la gente a movilizarse.

Por consiguiente, como una herramienta principal de motivación, planteo que el líder deberá incentivar a su grupo haciéndolos parte del proceso y deberá hacer sentir al trabajador que su labor está haciendo la diferencia. En este punto es importante precisar que esta motivación debe estar basada en generar inspiración y estimulaciones que le hagan sentir al trabajador la necesidad de mejorar, siempre y cuando este acompañado de un buen reconocimiento por la labor hecha. Como una segunda herramienta de motivación, el líder podrá asignar tareas que impliquen un alto grado de responsabilidad, en donde el trabajador sienta que su labor importa y que su decisión está respaldada por una persona con capacidad de decisión. Finalmente  estas herramientas harán sentir al trabajador que es bueno haciendo su tarea, que es importante para la organización y el líder de tal forma estará fortaleciendo la relación con su seguidor, que sin lugar a dudas será un seguidor efectivo.

Explicando un poco lo anterior de una forma teórica, cito a James Mac quien plantea dos tipos de metodología entre la relación del líder y sus seguidores: La primera es ser un líder transaccional; en el que se sigue a un líder siempre y cuando este recompense su apoyo con algún beneficio. Es decir, sí usted hace algo por el líder, el líder hará algo por usted. Sin embargo una vez lo obtiene, la relación se fractura y será una relación en la cual no existe una lealtad y compromiso, basada única y exclusivamente en una transacción débil en el corto plazo. Por el contrario la segunda metodología explica el líder transformacional; en el que literalmente se entiende como el líder, la persona que genera un sentido de propiedad en los seguidores hasta tal punto que hace que la gente trabaje o se mueva sin necesidad de pedírselo. Esto pasa porque el sujeto siembra la confianza en cada uno para hacerlo ver que con su acción está marcando la diferencia y que su labor cada vez se vuelve más importante para conseguir los objetivos comunes de la organización.

A manera de ejemplo, me atrevo a citar el liderazgo particular que demuestra el Papa Francisco para ilustrar empíricamente lo que expuesto en este texto. Es así como el Pontífice con valores muy definidos como lo son la humildad y sencillez, la sinceridad, la sensatez, la experiencia y basto conocimiento en el tema, la credibilidad y la prudencia, logra generar una robusta relación hacia sus seguidores basados en una corriente de confianza, que es lo que en definitiva permite impulsar los grandes cambios tanto al interior de las empresas como también los grandes problemas que aqueja a la sociedad.

En este sentido, el liderazgo cobra vital importancia en cualquier campo de acción que participemos y por este motivo y a manera de propuesta se hace la invitación a pensar en empoderar a los potenciales líderes dentro de las organizaciones trabajando conjuntamente para solucionar problemas que día a día aquejan a la ciudadanía.

En conclusión, el empoderamiento de los liderazgos será la primera herramienta para cambiar y mejorar las condiciones de vida actuales y en donde el gobierno central puede llegar a cobrar gran importancia al ser esté un agente de que asuma el papel del principal galoneador de estas iniciativas. Para tal efecto es necesaria de intervención de los parlamentarios o líderes políticos con visión futura y de imagen joven, con ganas de establecer debates que enriquezcan el sector del emprendimiento, como cuna de líderes, y se le dé la importancia a este como uno de las principales fuentes de empleo y crecimiento. Sin temor a equivocarme puedo afirmar que los temas de liderazgo y emprendimiento se convertirán en la primera herramienta para mejorar las condiciones actuales y es este el momento preciso para empezar a trabajar en ellos y darle el alcance de la generación de oportunidades que viene con ello.

*Yaroslav Delgado es Economista y Especialista en Gobierno, Gerencia y Políticas Publicas de la Universidad Externado de Colombia.