BARRANQUILLA: EL NUEVO LIDERAZGO

“No siempre encuentra uno un trabajo en el que disfruta”

Una entrevista con Roberto García, gerente administrativo de Transelca.

Por Claudia Santodomingo*


“Nosotros, los de otras generaciones, crecimos con otra cultura. De pronto llegábamos a un trabajo y valorábamos tener un puesto fijo y que brindara una especie de tranquilidad, más allá de si a uno le gustaba o no.”.

Roberto García

En conversación con CUMBRE, el ingeniero costeño compartió anécdotas, enseñanzas y, especialmente, los métodos que emplea al momento de sacar la mejor versión de su equipo de trabajo.

Transelca, parte del grupo empresarial ISA, se dedica a la prestación de servicios de energía eléctrica. Allí, en sus oficinas en la costa Caribe, Roberto García ha pasado sus últimos veinte años. Tiempo que seguramente ha vivido con una sonrisa tatuada en su rostro. Así estuvo durante el cuarto de hora que duró esta entrevista. Y es que ese es su sello, su impronta particular, esa constante producida por el goce diario de hacer lo que le gusta.

Dejando claro que su principal orgullo son sus tres hijos, García es emotivo cuando recuerda su llegada a Transelca. Ahora, en su función como gerente administrativo y gracias a la experiencia de todos estos años, tiene una visión integral de la empresa y el rol determinante que juegan en ella las nuevas generaciones.

 

¿En qué momento ingresa a Transelca? ¿Había tenido trabajado antes en otra empresa?

Sí, apenas me gradúe de la universidad en 1994, trabajé en el sector financiero con el Banco de Occidente. Después de ahí, pasé a trabajar en una empresa de construcción, en la parte administrativa y financiera. En algún momento se me dio por independizarme y arranqué un negocio particular. No me fue bien. En noviembre de 1998 ingresé a Transelca. Empecé como director de abastecimiento y logística, hasta el 2006, que fue cuando pasé a la gerencia administrativa.

¿Cuál fue el mayor reto que recuerda cuando ingresó a Transelca después de haber estado en sectores diferentes?

Bueno, el reto en Transelca fue grandísimo porque, de entrada recibimos una empresa en funcionamiento, y no recibí una inducción completa del cargo que desempeñé. Era una empresa que estaba en una transformación total. Ese año, se terminaron retirando de la empresa alrededor de 300 personas. Ingresamos unas cuantas y se ajustó la estructura organizacional. Muchos de los procesos que hoy tenemos no estaban documentados, entonces nos tocó ponernos en esa tarea. Diseñamos los puestos de trabajo y definimos las responsabilidades de cada uno de los cargos. Todo eso, a la postre, nos sirvió mucho a todos los que entramos, para aprender, entender y asimilar el negocio en el que estábamos.

¿Cuál es su estilo de liderazgo?

Yo me considero una persona que entrega mucha confianza. Motivo a través de entregar y delegar confianza a la gente. Creo que es la manera más rápida como uno puede aprender y llenarse de seguridad para la toma de decisiones.

¿Y usted cómo se inspira para inspirar a su equipo de trabajo?

Me gusta mirar la vida siempre de una manera positiva, dinámica, siempre para adelante. Soy una persona muy pragmática. Trato de tener y mostrar actitud en todas las situaciones de la vida en las que me desenvuelva.

Si hoy lo llama Forbes y le dice que usted será la portada la siguiente edición. ¿Cuál título le colocaría a ese ejemplar?

Positivismo. O actitud para la vida, de pronto. Me identifico con eso porque es lo que trato de transmitir a la gente. Especialmente a mis hijos. Lógicamente hay tiempos que no son tan buenos, pero uno con buena actitud y dinamismo puede sacar lo temas adelante con mayor facilidad.

¿De qué está agradecido usted con la vida?

En principio, le doy gracias a la vida por tener salud, por tener tres hijos maravillosos, por tener a mis padres, por haber recibido una educación. Usted no me va a creer, pero agradezco tener un buen trabajo. No siempre encuentra uno un trabajo en el que disfruta. Yo disfruto lo que hago. Siento que en esta compañía ha aprendido muchísimo. Le debo mucho a Transelca a mis compañeros de trabajo, a mi Jefe y trato de capitalizar cada aprendizaje que obtengo.

¿Sabía que sólo el 13% de las personas disfrutan su trabajo?

No sabía que era un porcentaje tan bajo, pero sí sé que es un privilegio. Es claro que debemos trabajar porque lo necesitamos para nuestro sustento, pero si se puede disfrutar es mucho mejor.

¿Qué invitación le daría a ese 87% que no disfruta su trabajo?

La invitación es que traten de buscar lo que les gusta y no sean conformistas. Las generaciones anteriores éramos así, pero de pronto las nuevas, los millennials, son personas mucho más tendientes a buscar lo que les gusta. Para ellos el tema del salario y del dinero pareciera secundario. Siempre están buscando su realización personal y profesional. Nosotros, los de otras generaciones, crecimos con otra cultura. De pronto llegábamos a un trabajo y valorábamos tener un puesto con estabilidad laboral y que brindara una especie de tranquilidad, más allá de si a uno le gustaba o no. Afortunadamente yo, siendo de esas generaciones, encontré algo que me gusta.

Ahora que menciona a los millennials. ¿Transelca qué tantos millennials tiene actualmente?

Excelente pregunta porque, precisamente, estamos en este tema de relevo generacional. Muchos de los trabajadores que nos han acompañado por mucho tiempo están reuniendo requisitos de pensión. Lógicamente esta fuerza laboral que viene entrando a partir de los estudiantes en práctica, de los aprendices que vamos teniendo, nos han mostrado cómo es el estilo, cómo es el camino. También vemos la participación importante de estos nuevos profesionales y combinándola con la experiencia, tratamos de construir una estrategia que haga sostenible esta empresa a futuro.

Por último, tocando el tema del relevo generacional que viene muy conectado con todo esto de tener millennials en la empresa. ¿Qué siente que debe hacer la academia, hoy en día, para formar jóvenes que luego van a llegar a ocupar estos cargos de los que hoy los grandes líderes ya están saliendo?

Yo pienso que se ha avanzado mucho desde que yo fui estudiante universitario. Antiguamente había mucho más énfasis en formarlo a uno como empleado. Ahora las universidades estimulan mucho más el emprendimiento y la innovación. Yo creo que eso enriquece mucho y, de alguna manera, genera una diversidad de opciones. Nosotros aquí, ni se imagina, en lugar de que un estudiante en práctica de la Universidad del Norte venga y ellos hagan simplemente sus seis meses de requisito para cumplir con su pensum, buscamos aprovechar el valor agregado que nos dan. Aprendemos de ellos.

En ese caso, mi recomendación sería que siguieran incentivando el emprendimiento y la innovación.

 

*Claudia Santodomingo es profesora y mentora en temas de liderazgo y coordinadora del Centro de Liderazgo del CESA.