BARRANQUILLA: EL NUEVO LIDERAZGO

“Yo le agradezco a la vida todo, hasta los dolores”

Una entrevista con Cesar Lorduy, congresista barranquillero.

Por Claudia Santodomingo*


“Mientras seguía estudiando se me fueron abriendo las puertas. Por eso no dejé de estudiar. Descubrí que el estudio es una de mis fortalezas ya que no tengo nada distinto a mi conocimiento”.

Cesar Lorduy

El congresista barranquillero abrió su lado más humano y le confesó a CUMBRE cuáles han sido sus momentos más difíciles, cómo los ha superado y las razones que lo motivan a trabajar por los demás.

 

Agradecimiento. Quizá no exista una manera más precisa de describir lo que siente Cesar Lorduy hacia la vida. Los momentos difíciles, que no le han faltado, los ha sabido sortear gracias a una mezcla de disciplina, entereza y coincidencias, entre las que sobresalen sus amistades que siempre lo han impulsado a sacar lo mejor de sí.

Pese a su origen humilde, Lorduy se grabó en la mente que esto no podía ser un obstáculo para perseguir sus sueños y, con relativa facilidad, identificó que la educación era la herramienta clave para crecer como ser humano. Hoy, desde la curul que ocupa en la Cámara de Representantes, este abogado y empresario legisla para todos aquellos que, como él, intentan romper barreras y lograr lo impensado.

 

¿Cómo se define Cesar Lorduy?

Como alguien que descubrió que la única manera de salir adelante era a través del estudio. Alguien que debía ser el mejor para poder tener oportunidades. Alguien que lo logró. No tenía familia, no tenía condiciones económicas, no tenía absolutamente nada diferente a saber leer.

Además, alguien que tuvo el privilegio de encontrar amigos que valoraron el esfuerzo. Ellos me apoyaron y me acompañaron. Mientras seguía estudiando se me fueron abriendo las puertas. Por eso no dejé de estudiar. Descubrí que el estudio es una de mis fortalezas ya que no tengo nada distinto a mi conocimiento.

En conclusión, soy un ser humilde que, a pesar de todo el esfuerzo que ha hecho, nunca ha perdido su condición humana.

¿Qué haría si no tuviera miedo?

Creo que siempre voy a tener miedo. Sin embargo, hay que aclarar que hay intensidades de miedos. Hay unos paralizantes que impiden atreverse o hay otros por prudencia y cortesía. Yo he tenido muchos, pero los he convertido en fortalezas.

¿Podría mencionarnos situaciones puntuales?

En alguna oportunidad fui una persona perseguida, cuando en Colombia eso era normal, por el hecho de estar trabajando en un alto cargo directivo en una organización. Me dio mucho miedo, pero a los cinco días ya había convertido ese miedo en valor. También han pasado otras cosas. El miedo más grande fue cuando mi hija se suicidó. Se podrá imaginar cómo queda un ser humano frente a la vida cuando lo único que tiene desaparece. Me cuestioné que iba a pasar conmigo. Concluí que, en lo mucho que compartimos, lo que más esperaba ella de mí era que siguiera haciendo lo que estaba haciendo.  Así que cada cosa que hago, la hago en honor a ella. En especial cuando siento que lo hago en favor de los demás.

¿Cómo se inspira Cesar Lorduy?

En el transcurso de mi vida he tenido muchas inspiraciones, personas que me inspiran. La más presente que hoy en día tengo es Arturo Char. Es alguien que en este momento admiro mucho.  También he tenido muchos otros que he conocido y lo que he buscado es la manera de igualarlos. Eso se ha convertido en un reto para mí. Por ejemplo, me pasó con mi mejor profesor. Quise y pretendí ser mejor que él, también quise ser el mejor empleado y así en muchos roles. En varios de ellos lo logré.

En líneas generales, me inspiran y admiro a las personas que nunca pierden su condición de ser humano y caminan en vez de levitar. Levitar, para mí, es sinónimo de estar acompañado de un ego permanente, que no permite observar ni escuchar a los que están alrededor.

¿Qué agradece en la vida?

Yo le agradezco a la vida todo, hasta los dolores. La vida la he vivido con intensidad. Aspiro a vivir cosas más intensas de las que he vivido hasta hoy. Siempre he creído que, si pudiera vivir mi vida otra vez, la volvería a vivir mejorando cosas para que no se repitieran.

¿Cuál es su estilo de liderazgo?

Siempre he creído que si me dejan hablar puedo convencer. Si me dan la oportunidad de decirles a las personas lo que pienso, puedo conectar con ellas. De la misma manera, muestro mi liderazgo a través del ejemplo. Si quiero que la gente llegue temprano, yo también llego temprano; si hay que trabajar más horas, yo también lo hago. Es decir, trato de ser un modelo de lo que espero sea mi equipo. Siento que ese es el estilo de liderazgo que más me gusta y he tratado de conservarlo, fortalecerlo y mejorarlo. Me ha funcionado.

¿Cuándo fue la última vez que hizo algo por primera vez?

En noviembre pasado. Y de verdad fue un sueño que me lo había imaginado de manera distinta, pero de alguna forma u otra me impactó.

Cuando yo estaba en tercero de primaria, hubo un ejercicio que la profesora nos hizo y nunca se me olvidará. La profesora Olivia nos preguntó que queríamos ser cuando grandes, y yo le dije que quería ser presidente de Colombia.

Entonces, en noviembre hubo una reunión para resolver lo relacionado con el servicio de energía para la región Caribe. Estábamos con el presidente y toda la bancada de la costa, la dirigencia gremial, todos los gobernadores y muchos empresarios. Ese día, el presidente me escogió como uno de los voceros de la región y sentí que, después del presidente y sus ministros, había un ser humano, un barranquillero que adora a su región, que estaba allí protegiendo y acompañando una solución a esa gran problemática.

 

*Claudia Santodomingo es profesora y mentora en temas de liderazgo y coordinadora del Centro de Liderazgo del CESA.